2. Dec, 2018

VOY EXPLICAR CON PALABRAS LO QUE PUEDES VER EN COÍMBRA

Coímbra es una ciudad perfecta para una escapada de fin de semana. Siempre digo que los meses de octubre a diciembre son los que a mí me gusta más. El tiempo muchas veces es espectacular, algo que ayuda y mucho a llevarse una percepción más positiva de la ciudad. Siempre recomiendo empezar la visita a la ciudad en la avenida Emidio Navarro, esta vía se encuentra en paralelo al río Mondego y es el punto idóneo para dejar el vehículo (es zona de pago hasta los sábados a mediodía). Eso sí, para conocer Coímbra hay que ir con la misma mentalidad que a Oporto y Lisboa. Es decir, de senderismo a subir un pequeño pico. Ya os imagináis a lo que me puedo referir, cuestas, cuestas empinadas, y cuestas ‘ultra empinadas’. Vamos allá. Una ciudad construida a varias alturas, el curso de un río en su parte baja, calles estrechas, empedradas y con edificios desvencijados en su casco antiguo y una gastronomía de campeonato. Perfectamente podría estar hablando de Oporto o Lisboa. Pero no, en esta ocasión quiero que  descubres una joya, Coímbra. Cuando se habla de ella, el imaginario colectivo la relaciona de inmediato con su señera Universidad y con ese curioso parque para niños llamado Portugal dos Pequenitos. Es positivo viajar con esos dos únicos referentes, porque de esa manera Coímbra no decepcionará ni un ápice. Por supuesto, es mucho más.

Se puede hacer una lista de cosas que ver en Coímbra, pero hay otras sensaciones, olores y sabores que es imposible clasificar y explicar con palabras. Porque Coímbra es caminar por la calle Ferreira Borges y encontrarte a una tuna académica desplegando su espectáculo de música y malabares imposibles. Pero también es inhalar los aromas primaverales u otoñales de un extraordinario Parque Botánico que muy pocos se imaginan encontrar. Coímbra es sentirte más joven en los recovecos de su Universidad Patrimonio de la Humanidad y quedarte boquiabierto con su Biblioteca Joanina. Pero también es pasear junto al río Mondego al atardecer y contemplar cómo los últimos rayos del sol van cambiado de tonalidades la silueta de la ciudad, como si fueran los filtros de Instragram. Está muy bien saber qué ver en Coímbra, pero es mucho mejor sentirla desde dentro. Es una ciudad pequeña, paseable y acogedora. También quiero que disfrutes del placer de comer en Coímbra a precios muy competitivos y con ese sello luso tradicional que tanto vos gusta.

Empieza la visita precisamente en la universidad, fundada en el siglo XIII e incluida por la UNESCO en la lista de Patrimonio Mundial, una clasificación que abarca asimismo la Rua da Sofia y la parte alta de la ciudad. Merece la pena subir a la torre, donde se encuentran las campanas que marcaban el ritmo de las clases, para disfrutar de la magnífica vista de 360 grados sobre Coimbra. Pero en la planta baja hay mucho que visitar: el Patio de las Escuelas, la Sala dos Capelos (Sala de los Birretes), donde tienen lugar las ceremonias más importantes, la Capilla de San Miguel, con un imponente órgano barroco y la Biblioteca Joanina, que cuenta con más de 300.000 obras que datan entre los siglos XVI y XVIII dispuestas en bellísimos estantes ornamentados con talla dorada. El conjunto de edificios ocupa el lugar del palacio en el que vivieron los primeros reyes de Portugal, los cuales llegaron a establecer aquí la capital del reino. A esa época pertenecen varios monumentos que presentan el esplendor del arte románico. Localizados en la Baixa, zona de compras y de cafés históricos, son de obligada visita el Monasterio de Santa Cruz, que alberga la tumba del primer rey de Portugal, Alfonso Henríquez, y, en la otra orilla, el Monasterio de Santa Clara-a-Velha, restaurado y rescatado de las aguas del río que lo anegaron a lo largo de los siglos. O también la Sé Velha (Catedral Vieja), en cuyas escaleras tiene lugar la serenata monumental en la que los estudiantes vestidos con capas negras cantan con mucho sentimiento el Fado de Coímbra. Este es uno de los actos de la Queima das Fitas (Quema de las cintas), en la que todos los años en mayo, los estudiantes del último curso celebran la finalización de sus estudios en una fiesta llena de color. Esa animación también se deja sentir durante todo el año en las numerosas tascas y en las Repúblicas, las residencias de estudiantes, ejemplos de vida en comunidad.

Pero hay mucho más que ver. Entre un conjunto de gran valor, el Museo Nacional Machado de Castro conserva el criptopórtico romano y da a conocer la historia de la ciudad. También son muchos los jardines que no se puede perder, como el de Choupal, el de la Quinta das Lágrimas, escenario del romance entre Don Pedro e Inés de Castro, o el Jardín Botánico. A los niños, y no tan niños, les encantará el Portugal dos Pequenitos (Portugal de los Pequeñitos), un parque que reproduce a la escala de los más pequeños los principales monumentos portugueses. Coimbra no es solo tradición, también posee estructuras modernas que vale la pena conocer, como el Polo II de la Universidad, el Puente peatonal Pedro e Inés, y el Pabellón Centro de Portugal en el Parque Verde do Mondego. Y para tener una perspectiva diferente de toda la ciudad, te aconsejo un paseo en barco por el río Mondego. tambien recomiendo que visites por lo menos una casa de fados por ejemplo:El Trovador que se encuentra en el corazón de la zona alta de Coimbra, delante de la Catedral Vieja (Sé velha) y a tan solo 50 metros de la Universidad, fundada el 1 de marzo de 1290 por el rey Dionisio I de Portugal, que fue la primera universidad del país y una de las más antiguas del mundo. El Trovador es sin duda una parada obligatoria para todos que quieran disfrutar la excelencia de la Cocina Tradicional Portuguesa, los sonidos de las guitarras y las voces de prestigiosos cantantes del Fado de Coimbra.“Quienes entran en el Trovador se sienten en su casa”.Se Valora mucho la cortesía, la atención y los afectos por quienes les hacen sentir felices: los amigos y los clientes. Su reconocimiento está escrito en los muros del Trovador – que sean doctores, estudiantes de Coimbra, escritores, profesores, periodistas, actores, empresarios, políticos o deportistas – gente cercana o de sitios lejanos, famosos o desconocidos, pero, y sobre todo, gente muy amable que vienen honrando el Trovador con su presencia, su estímulo y su dedicación. Reserva ya tu cena en el Restaurante O Trovador. Prueba sus maravillosas especialidades , con platos típicos portugueses , acompañado por el sonido único del” Fado de Coimbra ” Restaurante O Trovador Largo Sé Velha nº 15-17, Coimbra, Portugal +351 239 825 475 geral@restaurantetrovador.com

Para pasear entre monumento y monumento, es preciso localizar dónde reponer fuerzas. Es importante tener en cuenta las costumbres en la hostelería conimbricense. Principalmente, el horario: se come y cena pronto, lo cual implica que cierran la cocina a una hora prudente. El fin de semana cierran muchos restaurantes. En general, se come bien y barato en la ciudad. Por menos de 15 euros por persona puedes degustar de una buena comida o cena generosa. Tan generosa, que en los restaurantes y casas de comidas es prudente pedir sólo media ración por persona (y si queda con hambre pide después, cosa dudosa). Dependiendo del local, media ración puede equivaler a más de una en España. La cerveza es barata en los bares (suele ronda un euro o 1’5 €). Las tapas (“petiscos”) no suelen ser gratis en esta ciudad. Normalmente se sirve pan, aceitunas y queso, como el que trae albricias… pero luego los cobran, y esta práctica no es lícita. Si prefieres saber si lo cobran, puedes preguntar directamente cuando lo traigan si es gratis (“é de oferta?”). Si le dicen que no, y no le apetece comerlo, puede decir “retírelo, por favor”, pues en ocasiones si queda en la mesa lo cobran después.Ya en la mesa, ¿qué comer? Casi de todo. Siempre es recomendable preguntar en cada local por la especialidad de la casa. En general, en Coimbra, al igual que en Portugal, es típico tomar sopa de verduras (que suele tener alguna legumbre) antes del plato principal. La ciudad tiene buena carne a la plancha, o carne guisada, como la fantástica chanfaina (cabra vieja cocida toda la noche en vino tinto) y buen pescado(bacalao, carapão, sardinas…). El lechón tiene mucha fama en la ciudad. También es típica la dobrada, que, lejos de ser el pescado (dorada), es un guiso de tripas con alubias, similar a los callos con garbanzos. El feijoão es muy típico, un plato de alubias pintas con arroz, generalmente. Los huesos de cerdo cocidos (“ossos”) son típicos en bastantes restaurantes, pero personalmente los encuentro bastante insípidos. Las verduras cocidas suelen ser muy buenas.Hay una forma de hacer chorizo un tanto impresionante, que consiste en bañarlo en alcohol y quemarlo en presencia de los comensales. Atención, pues hasta ahora sólo he visto hacerlo con alcohol etílico para fines sanitarios que incluye aditivos que no hay que ingerir, su ingestión está prohibida pues ciega. Si se le antoja comerlo, asegúrese de que lo cocinan con un alcohol comestible o aguardente.

Solar do Bacalhao. Situado en el corazón de la ciudad de Coimbra, es el lugar perfecto para disfrutar de una comida en compañía de la familia, de los amigos y el espacio de elección para ese momento especial. Rua das Azeiteiras, 66.  Coimbra- Tel. (+351) 239 098 990.

No Tacho "Cozina tipica Portuguesa" Rua da Moeda No 20, Coimbra 3000-282, Portugal +351 911 925 961. Restaurante pequeño pero con muy buena calidad de comida Portuguesa, son muy atentos pero es sumamente difícil tener mesa sin reserva. Gran servicio de mesa.

 Ze Manel dos Ossos "Cozina tipica Portuguesa" Beco do Forno 12. Coimbra. +351239823790 No puedes dejar de ir a comer a este local. Si tienes suerte de conseguir mesa, claro, siempre está abarrotado de gente. Tienes que reservar. Es muy pintoresco, el local es muy muy pequeño pero con mucho encanto. Todas sus paredes se encuentran repletas de papeles con mensajes de los propios clientes que han estado en el restaurante. La comida es buenísima y súper abundante, de 10.

A Cozinha da Maria Cozina típica Portuguesa Rua das Azeiteiras 65, Coimbra. +351 968 650 253 Recomiendo el arroz con pulpo, escalopes y tambien queso de cabra para compartir. Y de postre tarta de almendras Riquisimo. Recomendaciones: llegar pronto, mejor reservar, tener paciencia (no son rápidos).