13. Jan, 2018

Aranda de Duero, tierra de vino y cordero

Queridos amigos, hoy voy a compartir con todos voostros uno de mis muchos recuerdos que ocurrieron durante mi vida profesional, este tuvo lugar en Aranda de Duero. Debido a varios proyectos que mi empresa llevó a cabo en la provincia de Badajoz entre el 2000-2007, viajé muchas veces desde Bilbao hasta a la planta para varias reuniones, etc. debido a esto, se convirtió en un hábito parar en Aranda de Duero para almorzar, la mayoría de las veces cordero asado. Esta claro que con el paso del tiempo, me familiaricé bastante con el casco viejo de la ciudad y la mayoría de sus magníficos restaurantes. Después de este período y cuando tenía que viajar en coche a Madrid , siempre paraba para comer en Aranda. En 2009, acompañé a mis queridos amigos y colegas, Jesús María y Zigor, a Madrid para celebrar una reunión con uno de nuestros clientes productores de acero. Estábamos a principios de Diciembre y decidimos salir de Bilbao después del almuerzo para llegar al hotel en Madrid antes de que cayera la noche. Cuando llegamos cerca de Burgos Comenzó a nevar, con precaución seguimos en la carretera, pero para cuando llegamos a Aranda de Duero estaba claro que el camino se estaba volviendo cada vez más peligroso. La nieve caía intensamente y decidimos que sería mejor reservar un hotel en Aranda y pasar la noche. Cuando salimos de la carretera principal vimos un hotel justo en frente de nosotros, así que aparcamos el coche y preguntamos en la recepción si tenían 3 habitaciones disponibles para una noche, la respuesta fue sí y las reservamos.

Eran las cinco de la tarde, así que acordamos subir a nuestras habitaciones y descansar un poco antes de salir a cenar al pueblo. Tres horas más tarde nos encontramos en la recepción y cuando salimos fuera al aparcamiento para coger nuestro coche, seguía nevando. Tomamos la decisión de no conducir, sino de llamar a un taxi, llegó bastante rápido y 10 minutos más tarde estábamos sentados en el bar de uno de mis restaurantes favoritos y disfrutamos de un excelente vino tinto. Cenamos la especialidad de la zona, cordero asado en horno de leña, acompañado de delicioso vino tinto. Al terminar la cena decidimos ir a un bar cercano para tomar una última copa antes de regresar al hotel. Cuando salimos del bar, todavía estaba nevando, sugerí que bajáramos por la carretera hasta la parada de taxis para coger un taxi y regresar al hotel. Cuando llegamos a parada de taxis no había taxis, miramos alrededor y las calles estaban desertas e todos los bares restaurantes estaban cerrados. Decidimos volver al bar donde habíamos estado antes y pedirle al barman que llamara un taxi, pero cuando llegamos ya estaba cerrado. No había nadie caminando por las calles y no sabíamos cómo llegar al hotel. Después de pensar un poco Jesús María dijo que tenía el navegador GPS de Tom Tom instalado en su teléfono (nokia) y en seguida  insertó el nombre del hotel en el sistema y a continuación empezó  a darnos instrucciones. Después de media hora andando bajo la continua caída de nieve, nos encontramos una vez más delante del bar de honde  habíamos partido hacía media hora. Bueno, sin darnos por vencidos lo intentamos de nuevo y caminamos y caminamos casi dos horas, pero para nuestra supresa  finalmente llegamos a la puerta del hotel. Jesus Marie estaba seguro de que había sido el GPS el que nos había guiado al hotel. Aún yo estoy creo que fue la juventud y el sentido de la orientación de Zigor lo que finalmente nos llevó a la seguridad del hotel. Estábamos helados y mojados, nos marchamos  a nuestras habitaciones, tomar una ducha caliente y meternos en nuestra calientes camitas. La mañana siguiente desayunamos y a las nueve de la mañana nos marchamos a  Madrid. Hacia un hermoso día soleado y había parado de nevar, concluimos  el viaje sin más contratiempos.

Aranda de Duero, tierra de vino y cordero, que ya lo dice el refrán, es la capital de la comarca de la Ribera del Duero, y cuenta con 33.500 habitantes. Aranda de Duero ofrece al amante del enoturismo buenas y variadas actividades. Desde visitar sus monumentos más emblemáticos como la fachada del a iglesia de Santa María o la de San Juan, el Palacio de los Berdugo o el puente medieval de las Tenerías que ofrece una bella panorámica sobre el Duero, ampliar los conocimientos del mundo del vino en el Centro de Interpretación de la Arquitectura del Vino (CIAVIN), degustar la rica y variada gastronomía, encabezada por el lechazo asado, en sus muchos y excelentes mesones y restaurantes, pasear por la orilla del Duero, adentrarse en la Edad Media bajando a conocer las bodegas subterráneas medievales que hay excavadas bajo las casas del casco histórico. La mayor de las poblaciones de la Ribera del Duero en la provincia de Burgos. Y junto a Peñafiel, San Esteban de Gormaz, Peñaranda o Roa de Duero la más emblemática de los vinos de la Ribera del Duero.  Ciudad de negocios e industrial no ha perdido el encanto de otras épocas en su casco histórico. Más de 300 bodegas, construidas entre los siglos XII y XIII, formaron en su día una ciudad subterránea.

Los últimos años han sido buenos para la región vinícola de Ribera del Duero,  pero al igual que Sonoma en la región vinícola de California, ha tenido que lidiar con un hermano mayor más popular, La Rioja. Dicho esto, dada la merecida notoriedad internacional reciente de la región, las cosas están cambiando. En un viaje reciente a Ribera del Duero, obtuve un nuevo aprecio por esta región increíble por la que me gustaría compartir con todos algunos de mis mejores momentos. Tenei en cuenta que esta no es una lista completa, sino varios aspectos destacados que creo que definitivamente despertarán vuestro interés, y si tenemos suerte, ¡haga que reserveis un viaje a esta región muy pronto!

Vino de renombre mundial.

¿Qué sería Ribera del Duero sin vino? Es aquí donde se desarrolla Tempranillo (la "uva noble" de España). También conocida como Tinto Fino o Tinta del País, la región es ideal para cultivar esta uva negra de piel gruesa. Las temperaturas extremas características de esta parte de Castilla y León hacen que la temporada de cultivo sea ideal, ya que Tempranillo es un varietal de maduración temprana. Los vinos producidos aquí tienen cuerpo y son poderosos, pero aún conservan equilibrio y elegancia. El crítico de vinos Robert Parker siempre ha otorgado puntajes altos a los vinos de esta región. De hecho, con vinos tan ricos y deliciosos, no es de extrañar que la revista Wine Enthusiast haya nombrado a Ribera del Duero como su región vinícola del año 2017. El D.O. Ribera del Duero solo produce vinos tinto (rojo) y rosado (rosa), mientras que los blancos (blancos) y tintos experimentales se producen bajo la denominación Vino de la Tierra de Castilla y León.

Comida local increíble.

Más conocida por el vino que por la comida, esta área es una auténtica cornucopia de indulgencias gastronómicas. El cordero y la carne de cerdo son alimentos básicos en esta parte de España, junto con abundantes guisos, legumbres, verduras y quesos locales. Aranda de Duero, la capital de Ribera del Duero, lleva con orgullo un IGP (Indicación Geográfica Protegida) para el cordero lechal asado (Lechazo Asado) que se sirve aquí. Numerosos restaurantes se especializan en este plato en el que el cordero se tuesta en "hornos de leña". Uno de los restaurantes más famosos de la zona es El Lagar de Isilla. Mi cena aquí fue absolutamente increíble, incluyendo Sopa Castellana (sopa de ajo), Pinchos de Chorizo y Morcilla (Tapas con chorizo y morcilla), y el infame Lechazo Asado en Horno de Leña. Al igual que los vinos de Ribera, la comida aquí no se puede perder.

Cordero Asado estilo Aranda de Duero.
Cuando has vivido en tantos sitios, siempre tienes debilidad por un plato, en concreto yo lo tengo por el Cordero Asado al Estilo de Aranda, que creo que quizás es donde se puede comer uno de los mejores Corderos asados de nuestra geografía. Anduve mucho por esas tierras, y lo probé en sus muchos restaurantes aunque cuando tengo mi preferido. El caso es que aparte de comerlo, evidentemente, también lo he preparado, y lo suyo es tener un buen horno de leña, pero como no es lo normal en una casa moderna, si os puedo dar las pistas para que os quede jugoso, tierno y crujiente, que es lo que buscamos cuando hacemos este tipo de asados para Navidad o para una Celebración. Debemos buscar el mejor cordero lechal de Castilla, ya que el producto es el tema principal y si tenemos un buen producto ya sabemos que el resultado está prácticamente garantizado. Y ahora vamos a cocinar:
Ingredientes: 2 cuartos Carne de cordero lechal, manteca de cerdo, Agua. Sal. Majado con: 3 Ajos, Sal gorda (Una pizca), 1 chorro de Vinagre. Preparación: La carne del cordero lechal, llamado también lechazo, es blanca y tierna ya que es un animal de unos 25 o 30 días de vida. Por eso este plato es tan delicioso y sólo necesita de un buen producto, nada de especias que "escondan" su sabor. El lechazo o lechal puede pesar 6 o 7 kilos, así que 2 cuartos pesarán sobre los 3 kilos y medio. Tendremos por tanto, una pierna, un costillar y media cabeza o asadura (las vísceras, corazón, hígado, etc.) eso a gusto del consumidor. Cuando vayamos a comprar el cordero lechal le pedimos al carnicero que nos le practique unos cortes para que su asado y degustación posterior sea más jugosa. En casa le untamos la piel con un poco de manteca y sazonamos, si no dispones de manteca de cerdo puedes hacerlo con aceite de oliva. Lo que buscamos es que la piel se haga "costra". Colocamos los cuartos y la media cabeza (si quieres), en una cazuela de barro ovalada (si tienes) o si no en la bandeja del horno. Añadimos un vaso grande de agua. Lo introducimos en el horno, previamente precalentado a 180º, hora y media más o menos. A mitad del asado, preparamos el majado en un mortero con los ajos pelados, una pizca de sal gorda y un chorro (no muy grande) de vinagre, sacamos la cazuela del horno, damos la vuelta al lechazo, echamos un poco de caldo del asado en el mortero, removemos y se lo repartimos por encima de la carne de cordero, si fuera necesario, añadimos un poco más de agua al asado. Volvemos a introducir la cazuela al horno y dejamos que se termine de hacer. Al final la carne tiene que quedar tostada por fuera y muy jugosa por dentro con salsa en el fondo de la cazuela o fuente. Yo recomiendo  que con el lechazo o cordero lechal asado no se ponen patatas como acompañamiento, una simple ensalada de lechuga, tomate y cebolla harán que degustemos una deliciosa carne en todo su esplendor. No pongas entrantes antes del asado, una botella de vino tinto y un buen pan o torta de aceite son el perfecto acompañamiento de este menú tan castellano. ¡Que aproveche el asado de  lechazo!, un plato de 5 estrellas!