15. Nov, 2017

Parque Nacional Kgalagadi Transfrontier

África es un lugar básicamente vacío, quien descubre la Sonrisa Africana es difícil que pueda volver atrás! Su sonrisa, sus colores, su alegría, sus ganas de vivir, sus valores. África para mí es volver a la esencia humana, esa inocencia que viene del corazón y que siempre sonríe. Me siento comprometido con ella por ser como es. Los puntos de especial interés suelen estar separados unos de otros por enormes distancias que no queda más remedio que cubrir por carretera. Entre el delta del Okavango en Botswana y la frontera con Namibia se extienden 600 kilómetros de horizonte monótono y plano con una elevación constante de 1.000 metros sobre el nivel del mar, sin que una sola colina, elevación o valle rompa la uniformidad. Es el Kalahari. Luisa y Yo tenemos tres pasiones: unos a otros, vida salvaje y fotografía. África es nuestro campo de juego y escapamos a la selva en cada oportunidad. Botswana es nuestro lugar favorito, especialmente el Delta del Okavango y Savuti, pero Zimbabwe, Namibia,  Mozambique y el Kalahari son todos especiales para nosotros. Todavía nos recordamos muy bien de nuestra  primera visita al Kalahari Gemsbok Park en 1986 como transporte utilizamos  una Volkswagen pickup con cabina doble,  por caminos en los que algunos 4×4 tenían problemas.

Por eses entonces yo estaba trabajando en un proyecto cerca de Kuruman y la ruta mas directa desde Kuruman, pasaba  por Hotazel e aquí se entraba en una carretera  ​​de grava hacia el Este en dirección a Van Zylsrus, después hasta Askham, (+/- 340 km de grava) donde se unía la carretera alquitrán (R360) desde Upington a Twee Rivieren entrada del parque. Después del primero viaje hemos vuelto varias vezes y siempre disfrutamos tanto como lo de la primera vez.Pero un viaje que Luisa y yo no vamos olvidar nunca ha sido el viaje al Parque en Noviembre de 1988 con nuestros amigos Austriacos Fritz y Germana. Fritz trabajaba como yo en AEG y habíamos coincidido juntos en un par de proyectos en Sud África. Ellos habían vivido un par de años en Sudáfrica, pero al terminar el último proyecto regresaran a Viena. Nos visitaran en Kuruman y decidimos hacer un viaje hasta él  Kgalagadi Transfrontier Park. Era Viernes cerca del mediodía y lluvia hacía ya varios días (que por esta zonas es raro, fuera de la época de lluvias).  Salimos entonces de Kuruman, Fritz en su VW Combi (que le había dejado un amigo en Johannesburgo)  de 1969 y Luisa y yo en la nuestra. Llevamos suficiente comida y bebida para una semana, el tiempo que pensábamos pasar en el Parque. Cogemos rumbo al Parque utilizando la ruta que pasa por Hotazel y después la carretera  ​​de grava hacia el Este en dirección a Van Zylsrus, y hasta Askham. Cuando llegamos a Hotazel (80Km de Kuruman) no lluvia y estaba un día con un sol espléndido, preguntamos en la única gasolinera en el pueblo se las carreteras estaban transitables y nos contestaran que había llovido un poco pero que sí! sin problemas. Entramos en la carretera de grava en dirección a Van Zylsrus y 30km más tarde empezó a llover una fuerte precipitación que nos obligó a parar, siendo imposible conducir bajo tanta agua. Media hora más tarde el sol salía en su esplendor y dejaba de llover, la temperatura rondaba los 35 grados C. Bebemos una cerveza fresca y continuamos, se notaba que el piso de la carretera estaba más resbaloso pero proseguimos. A los diez minutos la lluvia empezaba otra vez, huff !!  Parecía un diluvio, paramos y de esta vez, Luisa y yo nos juntamos a Fritz y Germana en su Combi. Bien éramos jóvenes y estábamos felices de estar juntos  ya  que llevamos 2 años sin nos vermos. Un par de cervezas más y seguimos viaje conduciendo con precaución bajo la lluvia. Estimamos que había llovido más de 70 milímetros en menos de una hora. En gran parte del desierto de Kalahari menos de 20 milímetros de lluvia caen en un año. Empezamos a darnos cuenta que las inundaciones causadas por las fuertes lluvias estaban dejado la carretera como un río. Vimos la entrada para una granja y saliendo de la carretera entramos en el camino de tierra y después de conducir más o menos 2 Km encontramos una casa. Ahí encontramos un grajero y su mujer, que muy abales nos invitaran a entrar dientro. Sorprendidos, nos preguntaran que hacíamos por estas partes bajo tanta lluvia, a lo que les conteste que veníamos de Kuruman y nos dirigíamos al Kgalagadi Transfrontier Park. Mientras el hombre llamaba a unos amigos por la radio (no había móviles por eses entonces) para saber cómo estaban las caretas en los próximos 100km, su mujer empezó a poner la mesa, y a traer comida de la cocina ( chuletas de cordero, salchichas, diferentes carnes, pollo, vegetales,etc.). Nosotros cogemos un par de botellas de vino tinto del Cabo y en media hora estábamos comendo un manjar compartido con dos desconocidos, que nos abrieran la puerta de su casa sin problema alguno. Al final de un par de horas bien pasadas y desfrutando diferentes comidas tradicionales de la zona, el grajero nos comentó que sus amigos habían informado que pensaban que sería difícil llegar a Van Zylsrus, pero saliendo de la carretera principal y utilizando algunos caminos secundarios, con un poco de dificultad seria posible llegar a Van Zylsrus antes que oscurecese.