30. Oct, 2017

Costa Rica un País Feliz

Como en la mayoría de las veces mis labores profesionales  me llevaron a hacer mi primer viaje a Costa Rica en el año 2000. Este es un país donde volcanes en actividad, selvas tropicales, playas paradisíacas, montes exuberantes y una fauna exclusiva conforman el lienzo de uno de los cuadros de naturaleza más bonitos que pueden verse en la tierra. La amabilidad, belleza y ternura de sus gentes hacen el resto. Mi recuerdo con alegría mi primero contacto con la gente de Costa Rica, recién llegado a San José y mientras esperaba a la puerta del Hotel, por el coche que me llevaría a mi primera reunión con el cliente, una joven tica ( que al día siguiente la reconocí como camarera en el hotel) se sentó a mi lado. Aunque apenas intercambiamos un simple “Hola” de cortesía, después de un tiempo me di cuenta de que me observaba fijamente. Poco acostumbrado a este tipo de situaciones permanecí serio e impasible, mirando al frente. Al rato la chica sacó una caja de bombones y me dio uno. Inicialmente lo rechacé pero ella insistió: “Venga, coja, son muy buenos”. Antes de que tan siquiera pudiera darle las gracias, desapareció. Algunos pensaréis que trataba de ligar conmigo pero yo creo que aquello fue un gesto de espontánea generosidad. Ella se sintió bien dándome el bombón y yo recibiéndolo. Felices los dos. Detalles entre desconocidos que le hacen pensar a uno: ¿por qué somos tan celosos de lo nuestro? ¿Por qué nos cuesta tanto compartir? Desde luego el destino nos guarda sorpresas y aquella fue para mí una pequeña lección de vida. Una lección de generosidad que recibí que se triplicaran durante los próximos 15 años de visitas constantes a esto maravilloso país. Cuando llegué a Costa Rica pensaba que “Pura vida” era la típica frase que dicen los turistas pero no diría nadie del país. Nada más lejos de la realidad. Pura vida es una expresión básica en el diccionario cotidiano del tico, siendo una forma de saludar o de dar las gracias, o incluso un adjetivo para definir a alguien. También es una forma de entender la vida, presente en cada rincón de Costa Rica, una filosofía que huye de los agobios, de los miedos, de las preocupaciones… buscando disfrutar y aprovechar al máximo cada segundo. El “pura vida” simboliza para los costarricenses la simplicidad del buen vivir, el apego a la humildad, abundancia, exuberancia, bienestar, alegría, satisfacción, conformidad, felicidad y el optimismo, asociados al arte de apreciar la apostura en lo sencillo y natural, el arte del buen vivir.

Para muchos, el caso costarricense es un referente debido al extraordinario peso que ha tenido la política pública en la construcción del país que conocemos hoy: la democracia más antigua de América Latina, una sociedad pacífica y estable, con un desarrollo humano muy por encima de su ingreso, y un liderazgo ambiental reconocido en todo el mundo. Son muchos los factores que explican este desempeño. Uno de los más citados es la decisión de abolir el Ejército en 1948 y destinar a la inversión social el gasto que anteriormente se destinaba a las Fuerzas Armadas. Destaca también la educación gratuita y obligatoria desde 1869, las garantías sociales adoptadas en la década de los cuarenta, la creación del sistema de parques nacionales en los setenta y un largo etcétera. Más allá de cualquier cosa, Costa Rica ofrece naturaleza: selvas vírgenes, playas de catálogo, volcanes en actividad… Olvídate de ciudades, pueblos y museos, el principal atractivo de Costa Rica es visitar sus enclaves naturales. Pero es que son tantos, tan grandes, tan variados que sin duda es una de las principales razones para descubrir Costa Rica. En estrecha relación con el punto anterior, el contacto con la fauna es otro de los motivos por los que deberías dejarte caer por aquí. Sin ser yo un especialista en fotografía de animales, Costa Rica, casi sin buscarlo, me regaló varias situaciones de postal. Y es que los animales en este país, además de ser abundantes, exóticos y diversos, tienen pocos complejos. Para terminar con la “propaganda verde” sobre Costa Rica, solo decir que el gran estado de conservación, seguridad y limpieza en el que se encuentran los parques naturales de este país es otro de sus encantos. Sobre todo si tenemos en cuenta que casi cualquier lugar que quieras visitar aquí es un parque natural.

No creo que sorprenda a nadie a estas alturas diciendo que Costa Rica es un país que me enamoró por muchas razones, pero sin duda la forma de ser de sus habitantes fue una de las principales. A continuacion voy a hablar sobre los ticos y sobre cómo es la sociedad costarricense. Al largo de los años de visitas, ha conocido mucha gente en este maravilloso país, pero sin lugar a duda los que más me agruparan e con quien ha desarrollado una buenísima relación casi familiar es con los hermanos Carlos y Mainor Solano e sus encantadoras esposas Miriam y Leti. Está claro que tampoco puedo nunca olvidarme de mi encantadora “ sobrina “ Diana y su marido Fabián. Diana me ha mostrado mucho de su país, tiene una familia encantadora que siempre me han recibido de brazos abiertos. También no puedo olvidar las inúmeras amistades que han sido cultivadas con personal de nuestros clientes, al largo de muchas reuniones y estrecha colaboración desarrollando nuevos proyectos en varios puntos de Costa Rica.

Si algo me gusta de los ticos es ese sentimiento tan profundo de afecto que tienen hacia su tierra. Difícilmente encontrarás a locales hablando mal sobre Costa Rica y sobre sus habitantes. Todo lo contrario. Los costarricenses conocen muy bien su patria, su cultura, sus costumbres, sus rincones… y se sienten plenamente orgullosos de ello. Si de verdad quieres saber qué visitar, dónde comer, dónde dormir… pregunta a alguien de ahí. Los ticos son educados, mucho. Siempre te pedirán las cosas “por favor” y te darán las “gracias”, pero vete acostumbrando también a que te traten de “usted” (o de vos, depende la zona). “Sí, señor” o “Sí, señora” son dos respuestas habituales a tus llamados, y el “Don” o “Doña” la forma que tienen de dirigirse a personas de mayor edad. “Con permiso” también es una expresión habitual que usan antes de entrar algún lugar o de levantarse de la mesa. Con este altísimo nivel educativo no es de extrañar que su servicio al cliente sea exquisito. Que no te sorprenda encontrarte en la entrada de un restaurante a una persona cuya única función es abrir la puerta y dar la bienvenida a los visitantes. Está claro que la educación se inculca desde pequeños, tanto en la casa como en el colegio. Costa Rica puede presumir de tener un desarrolladísimo sistema educativo. Hay colegios públicos hasta en el último rincón del país y los estándares de calidad son muy altos.

Con apenas 50.000 kilómetros cuadrados de extensión (el tamaño de Aragón), Costa Rica concentra el 4% de la biodiversidad mundial. Sin duda esto es una de los grandes atractivos del país, y los ticos lo saben y la cuidan. Un amor por la naturaleza perfectamente arraigado en la sociedad, que pasa desde las autoridades políticas hasta el ciudadano de a pie, de padres a hijos. Los costarricenses tienen claro el peso que el turismo tiene en el desarrollo económico del país. Costa Rica recibe una media de 500 turistas por cada 1000 habitantes, y tratan de cuidar a cada uno de ellos. Los ticos son atentos, educados y muy respetuosos con los de fuera. Que Estados Unidos trata de influir allí donde va es una realidad, y creo que en el ámbito laboral de Costa Rica se hace patente, para lo bueno y para lo malo. En lo positivo, en Costa Rica todavía sigue teniendo mucho peso los títulos y la experiencia, y es posible tener éxito laboral si te esfuerzas por ello. La formación sigue abriendo muchas puertas. Por otro lado, se fomenta el autoempleo y hay una cultura emprendedora palpable. En contraposición, y aunque esto es opinable, trabajan mucho. Semanalmente pueden trabajar hasta 48 horas y solo tienen un día de vacaciones por cada mes laborado. Quizá en Europa estamos mal acostumbrados. Aunque es un país pequeño y no son potencia mundial en casi ninguna disciplina, los costarricenses siguen de cerca los éxitos de sus deportistas por el mundo. Por encima de todos, el fútbol es el deporte que más les hace vibrar. La mayoría de la población es aficionada a algún equipo del país o siguen de cerca las andanzas de aquellos futbolistas ticos que despuntan en ligas extranjeras. Entre todos ellos destaca Keylor Navas, que desde que defiende la portería del Real Madrid se ha convertido en un auténtico ídolo nacional.

En Costa Rica la familia juega un papel fundamental en cualquier etapa. Las fechas especiales se celebran antes con la familia que con los amigos, y no es nada raro ver a hijos ya mayores saliendo con sus padres al cine o algún otro evento social. Lo de llevarse a los padres a un viaje con amigos también es algo factible. Al margen de Navidad, Año Nuevo, Semana Santa y otras fiestas de guardar… Costa Rica tiene algunas celebraciones peculiares que me gustaría rescatar. Cuando un bebé está en camino se celebra el llamado “té de canastilla (baby shower)”, que empezó siendo una reunión solo de amigas y familiares de la embarazada en la que se entregaba regalos al futuro niño mientras se disfrutaba de un café y algo de picoteo. Ahora los encuentros van más allá y ya no es algo exclusivo de mujeres, sino que es una fiesta mixta en honor al futuro miembro de la familia. Incluso hay quien ya les llama “guaro shower” (guaro es una bebida alcohólica). Cuando el niño cumple los 15 (especialmente si es mujer), entonces es momento de la fiesta de los 15 años, una gran celebración con amigos y familiares en la que la cumpleañera pasa a ser reina por un día.Entre las familias católicas, otra fecha destacada es el “Rezo del Niño”, un encuentro de familiares, amigos y vecinos a principio de año para rezar el rosario y dar las gracias por lo recibido el año anterior. En cualquiera de estas celebraciones suele jugar un papel destacado el popular arroz con pollo, una de las comidas especiales más habituales de Costa Rica. Tan recurrida es esta delicia gastronómica que cómicamente se le llama también “arroz con siempre”. Mención aparte merece la afición de los costarricenses por el baile, por lo que si asistes a cualquier celebración tica prepárate para bailar a ritmo de bachata, merengue, salsa… o lo que te echen. Ellos llevan el ritmo en la sangre y tú no deberías de quedarte atrás.

Sobra decir que Costa Rica es un país costero, rodeado por agua a ambos lados. Esto trae consigo que sea una región con gran cantidad y diversidad de playas. La costa este está bañada por el Mar Caribe mientras que el lado oeste da a las aguas del Pacífico. Aunque las costas del Caribe siempre han tenido más nombre internacionalmente, verdaderamente en Costa Rica hay playas preciosas a cualquier de sus costados: Conchal, Manuel Antonio, Mal País, Cahuita… La mayoría son muy extensas, de arena clara, fina y rodeadas de mucha vegetación. Ideal tanto para turistas de hamaca como para surferos, quienes encontraran pueblos enteros dedicados a la práctica de este deporte.Uno de los motivos por las que creo que me gustó tanto Costa Rica es porque fueron los propios ticos los que me transmitieron ese amor. Y es que, por delante de cualquiera, los costarricenses son grandes defensores de su país y de su cultura, y los primeros turistas de sus propios rincones. Conocen su historia, sus paisajes, sus lugares… los cuidan, los difunden y los enseñan. Habrá de todo como en todos los sitios pero en líneas generales los lugareños tienen mucho afecto por su país.Como en muchos países “tropicales”, la temperatura en Costa Rica es más bien estable y suele mantenerse dentro de unos márgenes muy agradables. La principal diferencia entre épocas no son los grados que marca el termómetro, sino las probabilidades de lluvia. De diciembre a abril es el verano ahí y es la época más seca. El resto de meses llueve algo más pero si evitas los dos o tres meses de precipitaciones más intensas, te aseguro que el clima es otra buena razón para elegir este destino. Y si llueve, te tapas. Aunque desde Europa solemos mirar con cierta desconfianza a este lado del mundo, sobre todo gracias a la realidad partidista que nos venden los medios, Costa Rica es uno de los países más tranquilos de Latinoamérica, especialmente para el turista al que se le trata con mucho mimo. Aún así, para evitar cualquier tipo de problema (menor), te recomiendo que contrates un buen seguro de viajes.

La gastronomía de Costa Rica reúne las costumbres y usos culinarios de los habitantes de Costa Rica, y es parte de su identidad como nación. La cocina criolla costarricense se ha constituido con el aporte de tres influencias culturales principales: la aborigen, la europea y la africana.​ Es, por tanto, una cocina mestiza, donde se mezcla lo que se cocinaba en el comal precolombino con la olla española, más el aporte creativo de la cultura africana y otros pueblos que han arribado a suelo costarricense, notoriamente de Italia, así como de otras partes de Europa, Asia y América. Por su posición geográfica en el centro de dos grandes masas hemisféricas, a lo largo de su historia Costa Rica ha sido un puente biológico y cultural entre el norte y el sur del continente americano, produciéndose en su suelo un encuentro de flora y fauna que ha generado una exuberante gama de productos alimenticios, que además se ve enriquecida debido a que sus costas están bañadas por dos océanos, dándole a la mesa costarricense todo el raudal de los frutos del mar.

La comida costarricense incorpora varios elementos básicos de la cocina latinoamericana y se diferencia por ser mucho más saludable con la inclusión de una gran variedad de frutas y verduras frescas. El núcleo principal de la alimentación del costarricense son los granos. Se consideran elementos básicos de la dieta el arroz y los frijoles, y en menor medida, el maíz. Los dos principales platillos típicos del país, el gallo pinto y el casado, incluyen el arroz y los frijoles como base.

Casado

Casado o comida típica, es el plato más común en Costa Rica. Se compone de frijoles, arroz con pimientos rojos finamente cortados en cubitos y cebollas, plátanos fritos, una ensalada de repollo con tomate y zanahoria, y una selección de carne entre pollo, pescado, carne de cerdo o de ternera con cebollas asadas. La carne que viene con un casado a la parrilla o salteados, pero nunca frito. A veces, el casado incluye papas fritas o verduras adicionales, tales como los aguacates.

Ceviche

El ceviche es un aperitivo que consiste en pescado crudo fresco marinado en jugos cítricos como limón con hierbas finamente picadas y verduras. En Costa Rica, el mejor ceviche está hecho con tilapia local o corvina (lubina blanco) y el cilantro, el ajo, el ají, la cebolla y el apio.

Gallo Pinto

Gallo Pinto es el desayuno típico de Costa Rica. Consiste en arroz y frijoles mezclados entre sí, huevos fritos o revueltos, carne picada, plátanos fritos y tortillas. Una costumbre popular en Costa Rica es verter la salsa Lizano sobre el gallo pinto, de color marrón verdoso dulce con el más leve indicio de especias.

Olla de carne

La olla de carne es un guiso sabroso y rico en nutrientes hecha con enormes trozos de carne, patatas, zanahorias, chayote, plátanos, yucas, camotes, plátanos verdes, y camotes.

Tamales

Los tamales costarricenses se hierven con las hojas de plátano rellenas con una mezcla de harina de maíz, arroz con azafrán, carne de cerdo, y una variedad de frijoles y verduras.

Carnitas

Las carnitas son piezas de carne cocinadas a la parrilla. Una vez hecha, se pone en el centro de una tortilla.

Pejibaye

Pejibaye es el fruto melocotón de Ramos. Es grueso y muy fibroso y se prepara hirviendo en agua con verduras, carne y sal.

Café

El café costarricense se empezó a producir a inicios del siglo xix, hasta consolidarse en la década de 1840 como un producto de máxima importancia para la economía nacional y, posteriormente, para la culinaria en sí. Incluso, con la inserción de Costa Rica en el mercado mundial, de la mano a la bonanza cafetalera, el país comenzó a recibir gran cantidad de inmigrantes que aportaron una ingente cantidad de costumbres alimenticias a la identidad gastronómica nacional.

Chan

Chan es una bebida ligeramente dulce y viscosa a partir de la adición de agua a unas cucharadas de semillas de chan. La semilla chan es pequeña y tiene un aroma similar a la lavanda. Cuando se añade el agua, la semilla se desarrolla una capa viscosa alrededor; asimismo, ayuda al sistema digestivo, baja la fiebre y la presión arterial.

Volcán Arenal

Los Volcanes de Costa Rica. Costa Rica posee 112 volcanes, cinco de los cuales son activos, cuyo origen se debe a la subducción de las placas Cocos y Caribe. El país y se ubica dentro del llamado “cinturón de fuego del Pacífico”, que comprende la mayor parte de los volcanes del mundo. La zona de La Fortuna, conocida por sus aguas termales, debe sus atractivos a la actividad volcánica. En este pequeño pueblo podrá relajarse en las aguas calientes del Río Tabacón y, al mismo tiempo, disfrutar de la maravillosa vista al imponente y muy activo Volcán Arenal con1670 metros de altura. Estas aguas son famosas por sus propiedades curativas y cosméticas, ya que poseen una amplia variedad de minerales y oligoelementos. Con una forma cónica perfecta, el Volcán Arenal tiene una constante actividad, y sus pequeñas erupciones crean un espectáculo impresionante, que se puede apreciar mayormente durante las noches. La laguna del Arenal, con una extensión de 200 hectáreas y una profundidad de 66 metros, ha sido creada para la producción de energía eléctrica, pero es también escenario de torneos de windsurfing y de paseos en bote. El maravilloso bosque lluvioso comprendido en el Parque Nacional Volcán Arenal, hábitat de una rica vida silvestre, es otro atractivo turístico de la zona.

Volcán Poas

El Volcán Poas es un volcán que sobrepasa los 2,700 metros de altura.  Este es uno de los volcanes más impresionante de Costa Rica, con escenarios tropicales que le quitarán la respiración.  La tierra en este sector es ideal para la cultivación de productos y es una zona de considerable potencial para energía hidrológica y geotérmica. Está situado cerca de Alajuela, es también muy activo y posee tres cráteres de tipo lacustre. El mayor, con un diámetro de 1.5 kilómetros y una profundidad de 300 metros, es uno de los más grandes del mundo. La zona aledaña a los cráteres se asemeja a un paisaje lunar debido a las constantes emisiones de azufre. El Parque Nacional Volcán Poás posee una extensión de 5600 hectáreas y, con excepción de la zona más cercana al volcán, está cubierto por una abundante vegetación.

Volcán Irazú.

Volcán Irazú. Ubicado cerca de la ciudad de Cartago, el Volcán Irazú es uno de los volcanes más visitados del país. Durante los raros días despejados, desde lo alto de su cima (3432 metros sobre el nivel del mar) se pueden observar el Océano Atlántico y el Pacífico. El Irazú posee cinco cráteres y uno de ellos aparece como un gran lago verde brillante. La vegetación cerca de la cima del volcán es, debido a la altitud, parecida a la de las regiones andinas. El Parque Nacional Volcán Irazú también comprende bosques de roble encino y zonas de vegetación primaria del bosque pluvial montano.

Volcán Turrialba

El Volcán Turrialba, gemelo del Irazú por compartir la misma base, es muy parecido a su “hermano”. Posee tres cráteres bien definidos, y en sus faldas hay más vegetación que en las del Irazú. Para proteger las 1577 hectáreas de bosque que lo rodean, se creó un parque nacional en 1955. Cuando despertó, el volcán Turrialba de Costa Rica, había dormido 144 años. Bostezó con toda la fuerza de sus entrañas recién comenzando el día 5 del año nuevo de 2010 y arrojó cenizas después de hacer un gran estruendo. Había permanecido quieto desde 1866.Después de esa erupción de enero de 2010, no le ha regresado el sueño. Había contado más de 320 días de actividad hasta junio de 2016. Ahora suma unos días más de insomnio —para él y sus humanos vecinos—  desde que el lunes 19 de setiembre volvió a sacudirse, lanzando sus gases y nubes grises de más de 4.000 metros de altura. La nube de cenizas llegó hasta el Valle Central, donde se ubican las ciudades más importantes del país, incluida su capital. "Es la erupción más potente del volcán Turrialba en los últimos seis años".

 

Parque Nacional Rincón del la Vieja

El Rincón de la Vieja se encuentra en Guanacaste, 25 kilómetros al noreste de la ciudad de Liberia. Entre sus cráteres los más definidos son el Von Seebach, el Cráter Activo, el Rincón de la Vieja y el Santa Maria, con alturas variables. El Cráter Activo tiene una constante e intensa actividad fumarólica. El Parque Nacional Rincón del la Vieja comprende 14000 hectáreas, y es una de las zonas protegidas más espectaculares del país por sus cataratas, bosque tropical, pastizales, fumarolas activas, aguas termales y una rica fauna silvestre, tan variada como sus paisajes.

Pinturas en las últimas décadas

 

Estube inmerso en la naturaleza y en la tierra de una forma como nunca lo habia hecho. La belleza y la fascinación ante los peligros de los volcanes van así de la mano: nos lo recuerdan leyendas indígenas de amores imposibles o trágicos.Por ello, los volcanes no podían estar ausentes en las pinturas en las últimas décadas. Desde principios del decenio de 1960, Lola Fernández ha pintado series en las que aparecen volcanes. Ella toma el volcán como un concepto generador del todo. Construye la imagen con elementos abstractos explosivos, vigorosos, llenos de energía ardiente y dinamismo, con una sorprendente sabiduría del color.

Roberto Lizano nos transporta al mundo prehispánico en dibujos a lápices de color, donde el volcán es un dios. Mario Maffioli transmite la sensación de energía volcánica a través de visiones interiores de la montaña, productos de una constante investigación sobre las posibilidades del color. Quien tal vez sea más recurrente con los volcanes es Luis Chacón . Él los presenta como figuras endiosadas, quizás las más activas de todas y fuertemente coloridas: parte integral del paisaje. Su exponente preferido es el Arenal. Alusiones similares aparecen en los grabados de Alonso Chaves.  A su vez, Emilia Cersósimo realiza obras abstractas y abstracto-líricas, inspiradas en lo ígneo; son óleos sobre tela donde el rojo, el negro y el oro predominan. Por el contrario, en sus tapices utiliza rojos, negros con tonos tierra, así como tonos de azul y gris.  Los murales no podrían faltar, como el del Salón Dorado del Museo de Arte Costarricense, donde se observa a Juan Vázquez de Coronado mientras funda Cartago con el Irazú humeante en el fondo.