30. Sep, 2017

La "Ruta Jardín". Recorrido por la naturaleza Sudafricana

A veces Alejarse No es Huir, sino Buscar una Ruta Distinta para Encontrar lo Deseado"

Hola queridos amigos hace tiempo que queria introducir en mi Blog, esta parte de Sudafrica, la Ruta Jardín (Un recorrido a lo largo de la costa que une Ciudad del Cabo con Port Elizabeth) que para mi es el lugar ideal para realizar un montón de actividades con la naturaleza. La Ruta Jardín, también conocida como Garden Route, es un recorrido por la naturaleza. Bosques, bahías y playas. Desconexión, paz y tranquilidad. La Ruta Jardín es una mezcla de modernos campos de golf, antiguos bosques, remotas comunidades de artistas, residencias de la tercera edad, modernos centros comerciales, centros de artesanías, refugios montañosos y bellísimas playas. A esta región ha venido a vivir un gran número de personas interesantes y creativas, atraídas por esta magnífica franja costera. Por eso, una de las primeras palabras con las que se me ocurre relacionar este recorrido del sureste de Sudáfrica es “Aventura”. Si alguien busca realizar deportes de aventura, este es uno de los lugares ideales en el país. En muchas localidades, como Mossel Bay o Buffalo Bay, se reúnen surfistas de todo el mundo para desafiar a las olas. Allí también se practica wakeboarding (vas parado en una tabla sobre el mar y te “tiran” desde una lancha) y kiteboarding (lo mismo que lo anterior, pero te empujan desde el aire, desde una especie de parapente). Además, en las lagunas internas se practica canotaje y, desde las colinas cercanas se realiza paragliding (una de las pocas actividades que no pudimos hacer y que me quedé con muchas ganas de hacerla). Para los amantes de la adrenalina extrema pueden tirarse al vacío con el bungi jump desde los puentes que unen colinas y sortean caudalosos ríos.

También existe la posibilidad de bucear con tiburones blancos, sobre todo en Gaansbaii, o con cocodrilos, especialmente en Oudsthoorn. En los bosques y playas se realizan cabalgatas, sandboard y segway. En varios bosques se puede practicar canopy (desplazarse entre las copas de los árboles con arneses y tirolesas, como tarzán, pero más moderno y seguro). Además, para los que son más partidarios de las granjas existen lugares como ostrisch farm, en donde se crían avestruces y en donde es posible verlas, darles de comer y hasta montar en ellas. La segunda palabra con la que relacionaría a la Ruta Jardín es el “mar”, siendo este el escenario principal de este recorrido. La mayoría de las localidades que se visitan a lo largo de la ruta jardín lo tienen como guardián. Ahí está, celeste, azul, fuerte y con mucha vida en su interior. Hermoso.Para viajar por la Ruta Jardín lo más recomendado es hacerlo en vehículo de alquiler (atención! conducción en sentido británico), en una ruta programada de varias paradas, para disfrutarlo con tranquilidad, viajando por una preparada red de carreteras que os dará acceso a todos los lugares de interés. Un recorrido paisajístico y cultural a lo largo de la costa sudafricana, desde Ciudad del Caboo la Bahía Mossel hasta la desembocadura del Río Storms cerca de  Port Elisabeth. Franjas boscosas atravesadas por  ríos y cascadas, reservas de animales, pueblos con encanto y playas de arena blanca.

Hermanus: Colocada al borde del océano, a aproximadamente 120 kilómetros de la sublime Ciudad del Cabo, Hermanus es una ciudad preciosa y muy tranquila, situada en la región de Overberg. Lejos del tumulto y del ritmo desenfrenado de grandes ciudades como Ciudad del Cabo o, peor aún, Johannesburgo, Hermanus se da aires de apacible estación balnearia. Tiene el aspecto inconfundible de una tranquila y pequeña ciudad de provincia de los Estados Unidos de América. Merece absolutamente la pena una visita, al menos un día o dos de tu viaje por Sudáfrica. Por lo que respecta a las visitas culturales, tienes algunos bonitos museos a tu disposición en la ciudad. El Old Harbour Museum presenta una pequeña colección dedicada a la pesca y al buceo. Tiene el inconveniente de no estar muy bien organizado y tampoco se trata del más interesante de todos. El Photo Museum está dedicado especialmente a los aficionados de la fotografía. Aquí encontrarás fotos antiguas de la ciudad y de grandes pescados hallados en la zona. El museo más interesante, imprescindible si no tienes mucho tiempo para visitar, es el museo Whale House. Sus colecciones están dedicada a los cetáceos, a los delfines, a los cachalotes y a la ballena, que es la estrella local. Observando las ballenas. Tendrás que colocarte al borde del océano, como hacen todos los turistas que vienen aquí. Podrás recorrer 12 kilómetros de paseo marítimo, el cual ha sido magníficamente restaurado. Atención, prepárate para vivir un espectáculo casi único en el mundo. Entre los meses que van de Junio a Noviembre tendrás la suerte de poder observar ballenas desde tierra firme. No hace falta montarse en un barco, las ballenas se acercarán mucho a la costa. Este espectáculo es sensacional y absolutamente emocionante. Razón de más dado el hecho de que son cuantiosas. No verás solamente pasar una o dos, sino varias decenas, por no decir un centenar. Y no se trata en ningún caso de una exageración. Algunas enseñarán su aleta, otras su cola, otras su lomo; también las hay que expulsarán un chorro de agua. Algunas pasarán tan cerca de la costa que podrás incluso oírlas comunicándose entre ellas. ¿Qué se dicen entre ellas? Deja rienda suelta a tu imaginación Si tienes un poco de suerte, podrás incluso verlas saltar sobre el agua y volver a caer bajo un inmenso chorro. Por momentos oirás el sonido de un cuerno de bruma durante tu excursión. Se trata del Whale Crier, única persona en el mundo en ejercer la profesión que consiste en avisar por medios sonoros de la aparición de una ballena.

Wilderness es una agradable y pequeña localidad costera no muy visitada, con una reserva natural salvaje (de ahí su nombre), ideal para hacer senderismo. Es el primer pueblo bonito después de Bahía de Mossel y George, y, francamente, es mejor detenerse aquí, en lugar de en las grandes ciudades que hay en el camino desde Ciudad del Cabo. Me gusta mucho el ambiente de pueblo de la calle central, con unos pocos restaurantes, pero es una lástima que la carretera nacional parta el lugar en dos. Por un lado, no hay otra opción, la montaña mantiene la ruta alrededor de ella. Por el otro, el pueblo está construido alrededor de una bonita laguna. Las villas frente al mar son realmente bellas y lujosas, con una vista espléndida del horizonte. El ambiente es tranquilo y relajado, y la playa central está vigilada. Sin embargo, las otras playas son peligrosas, debido a las fuertes corrientes. Wilderness es famosa a nivel mundial por sus abundantes ríos y lagos, que se suman a las grandiosas vistas del mar. Esta pequeña ciudad, que floreció en la última década, se fundó a partir de una pequeña granja de piedra. La laguna (el estuario del río Touw) y el río Rondervlei proporcionan excelentes oportunidades de practicar el esquí acuático si desea apartarse por un momento de la costa. Esto no va a resultar fácil, ya que la playa de Wilderness es una de las más espectaculares de Sudáfrica. Actividades como el ciclismo de montaña, observación de aves, paseos a caballo, avistamiento de ballenas, pesca con anzuelo y trekking gozan también de gran popularidad en esta zona.Tal como lo sugiere su nombre en inglés, ésta es una zona de una belleza natural sorprendente y virgen pero el rudo encanto del monte bajo y los frescos vientos marinos lo convierten en el destino perfecto si lo que busca es un lugar para descansar y huir de los recorridos más concurridos.

George es mucho mayor que Wilderness y se fundó al ir aumentando la demanda de troncos y madera para la construcción, el transporte y la fabricación de muebles. En 1776 la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales fundó un puesto comercial para el abastecimiento de madera. El puesto Timber Post contaba con su propio Poshouer (director), unos 12 leñadores, un herrero, un fabricante de vagones y 200 bueyes, además de las familias. George es un destino muy popular para la práctica del golf y cuenta con numerosos campos de golf de nivel mundial. Entre ellos, Oubaai, Kingswood y Le Grande George. Pero el más conocido de todos es la finca Fancourt Golf, donde se celebró la Presidents Cup en 2003 y donde se organizan a menudo torneos de golf de alto nivel. El Árbol de los esclavos, un antiguo roble común plantado por el Landdrost (magistrado) van Kervel, conocido como el Árbol de los esclavos por la gran cadena y el candado incrustados en el tronco; se trata de un monumento nacional. El edificio de la Biblioteca del rey Eduardo VII, del que se dice que constituye el mejor ejemplo de arquitectura eduardiana de George.

Knysna una laguna magnífica que se encuentra en el interior de la tierra y que cuenta con un estrecho impresionante que desemboca en el océano Índico.En mi opinión Krysna es un lugar encantador por el que pasearse. El paso para entrar a la laguna es conocido por ser uno de los más peligrosos del mundo. Aunque yo no lo he experimentado, lo cierto es que la imagen que se ve del paso desde lo alto de los acantilados no invita precisamente a cruzarlo en barco. Por el contrario, las pequeñas calas que se extienden a nuestros pies por la parte baja de los acantilados dan muchas ganas de ir a dar un paseo. Parece incluso que se pueden visitar unas cuevas que están escondidas en los acantilados. Yo considero el gran bosque de Knysna uno de los más preciosos del camino "Ruta Jardín" de Sudáfrica. Conforma un cordón que va desde Mossel Bay a Harkerville. El bosque alberga gran cantidad de árboles inmensos y de antaño (Yellow Wood o de madera amarilla de más de 600 años), líquenes, helechos, arbustos y hongos junto con su peculiar Laguna de Knysna.  Su variedad en flora y fauna constituyen uno de los más ricos ecosistemas de la región. Entre los animales más sorprendentes se encuentran algunos elefantes de Knysna y más de 200 especies distintas de aves y peces.  La Laguna de Knysna está formada por agua dulce que vienen de las montañas de Outeniqua y también por las aguas del Océano Indico cuando sube la marea. Es un área de esparcimiento y ocio paradisíaca. Al borde de esta laguna, se ubica el pueblo del mismo nombre. Es un pequeño poblado conformado con tiendas comerciales, mercadillos y bares. También hay cabañas, casas flotantes y hoteles para alojarse y disfrutar de la paz de la naturaleza.

El pueblo también posee un puerto, el cual permite pasear en bote y realizar actividades náuticas, como así también ser visitado por cruceros. La localidad de Knysna cubre 1.059 km², tiene 51.000 habitantes y una densidad de 48,16 habitantes por km².  Enclavada entre las costas del estuario, el océano Índico y las miles de hectáreas de bosques es el hogar de numerosas especies de fauna y flora. Knysna se ha hecho famosa por muchas cosas. Además de sus excelentes ostras, puedes recorrer la belleza de estas tierras practicando bicicleta de montaña, haciendo senderismo o también realizar avistamiento de ballenas. Quizás una de las cosas más importantes que hay que realizar cuando uno visita una ciudad o un país diferente es conocer la vida local, conocer el lugar y sus secretos, comprender cómo vive la gente y ya después disfrutar de todo lo que ofrece. Uno de los motivos por los que la ciudad de Knysna es famosa es por la calidad de sus ostras, las que proporciona el lago de Knysna. Existe un lugar en la ciudad, la Compañía de Ostras de Knysna, donde se puede aprender de todo acerca de la cría, reproducción, recogida de las ostras. Esta compañía abrió en 1949 y posee su propio punto de cría de ostras en el lago de la ciudad. Se puede acudir a observar los procesos de plantación y hacer una degustación sobre las diferencias entre las ostras cultivadas y las criadas de forma salvaje, todo esto acompañado de una copa de vino en el restaurante que hay anexo a las instalaciones.

Mossel Bay es una ciudad portuaria de unos 130.000 habitantes en la Provincia Occidental del Cabo en la ruta Jardin en Sudáfrica. Se trata de un importante centro turístico y de agricultura. Mossel Bay se encuentra a unos 400 kilómetros al este de la capital legislativa, Ciudad del Cabo (que es también la capital de la Provincia Occidental del Cabo), y a 400 km al oeste de Puerto Elizabeth, la ciudad más grande en la Provincia Oriental del Cabo. Las partes más antiguas de la ciudad se encuentran al norte de la península de Cabo de San Blas, mientras que los nuevos suburbios se sitúan en la Península y se han extendido hacia el este a lo largo de la orilla de arena de la bahía. La economía de la ciudad se basó, históricamente, en gran medida de la agricultura, la pesca y en su puerto comercial (el más pequeño de la Autoridad Portuaria Transnet de los puertos comerciales de Sudáfrica), hasta el descubrimiento en 1969 de yacimientos marinos de gas naturales, lo que condujo al desarrollo de la refinería de gas a líquidos, operado por PetroSa. El turismo es otro motor de la economía de Mossel Bay.

Esta es una ciudad tranquila y agradable. Tiene un pasado unido a los grandes navegantes portugueses en sus rutas a las Indias y especialmente a Bartolomeu Dia,s el primer europeo que en 1488 rodeo el Cabo de Buena Esperanza y desembarcó en  Mossel Bay para aprovisionarse de agua. La protección del puerto natural facilitó que, a lo largo de los años, los navíos que hacian la ruta a Oriente tomasen Mossel Bay como lugar de aprovisionamiento de agua y alimentos. También dio pie a que se utilizase como “estafeta de correos” desde que en 1500, Pedro da Ataide dejara en un árbol junto a la playa, dentro de una bota vieja, una carta que fue encontrada al año siguiente por otro marinero portugués, João da Nova. Este último erigió en el lugar una pequeña capilla,  convirtiéndose "el árbol del correo" en una espontánea oficina de correos entre navíos.

Cocina tradicional Sudafricana. Voy aprovechar también este momento para introducir algunas comidas típicas Sudafricanas, estoy seguro que vos va encantar. ¿Qué comer en Sudáfrica? Todo. Resulta que Sudáfrica es uno de esos sitios conocidos en los círculos gourmets por su gastronomía, bien acompañada de unos vinos estupendos resultado del clima mediterráneo (no es coña) de gran parte del país. Bañada por los océanos Atlántico e Índico, es lógico pensar que en Sudáfrica se come de lo mejor del mar…. y es cierto, pero en realidad la comida típica es la carnaza echa en la braai (barbacoa), que es una auténtica religión: no sólo es la comida de los domingos, sino que tienen una fiesta nacional que se llama “braai day”. Como si en España en vez de San José celebrásemos “el día de la paella”.El caso es que la carne la dominan que da gusto, y además le sacan partido a la riqueza natural del país y lo mismo te ponen en el plato un solomillo de vaca perfecto que una brocheta de cordero, un carpaccio de avestruz o un filete de cualquier otro de los muchos animales que tienen por allí: cebra, impala, kudu, springbok, gemsbok, eland… normalmente todos son estupendos, y  maravillosamente cocinados sin mucha parafernalia, al punto, como debe de ser para saborear la carne. La cocina Sudafricana es colorista, interesante y desconocida para la mayoría de los visitantes. Y además sabe de maravilla. Un plato local bien elaborado puede convertirse en uno de los mejores momentos de tu viaje a Sudáfrica. Muchos restaurantes se especializan en la cocina del continente y sirven una amplia variedad de platos africanos tradicionales. La gastronomía Sudafricana es el resultado de la presencia de países como Portugal, Holanda, Malasia, Alemania, Francia, India e Inglaterra. , por ejemplo son famosos el filete y la salchicha boerwors, así como la verdura cocida y las papas fritas. En la zona costera los platos más famosos son los elaborados con mariscos, y no te preocupes por tu presupuesto, a comparación con otros destinos, en Sudáfrica los restaurantes les colocan precios justos a sus comidas. Pero eso no es todo, la gastronomía sudafricana también tiene influencias de los esclavos africanos y tambien los que llegaron de Asia, entre sus comidas típicas están el Bobotie, un plato a base de carne picada con salsa picante; los Sosaties que es una especie de kebab de carne y salsa picante, y el Pudín. Las gachas de avena dura acompañadas de verdura o salsa de carne también son populares. Por otra parte los usos foráneos introducidos durante la época colonial por descendientes de holandeces y británicos así como por sus esclavos y sirvientes; esto incluye las influencias de la cocina malaya de las gentes provenientes de Malasia y Java.

Bunny Chow: Uno de mis favoritos sin lugar a duda es el bunny chow, mis amigos saben que a mí no me gusta el curry, pero este plato me encanta.  Un pan abierto y relleno con curry que no sólo es fácil de transportar sino que también puede comerse sin cubiertos. Eso es todo.  La versión original era vegetal, pronto se sumó la carne a la receta y a día de hoy pueden encontrarse decenas de variedades con todo tipo de panes y rellenos. Pero el original es elaborado con pan de molde previamente vaciado , relleno con algún guiso normalmente un curry bien picante y pensado para comerse con las manos. No parece la descripción de un plato demasiado original ni de algo suficientemente colorido o atractivo como para convertirse en el próximo hit gastronómico.  Aunque su origen no está del todo claro, todas las versiones apuntan a la ciudad sudafricana de Durban (en los años 40) como el lugar de nacimiento de este pan relleno. Allí la comunidad india encontró en este sistema una forma práctica de llevar sus platos de curry al trabajo. Hay quienes dicen que se originó en las plantaciones de azúcar donde trabajaban muchos de ellos. En cualquier caso, el apartheid que hasta 1994 prohibía la entrada a personas negras en muchos restaurantes también se cita entre los posibles orígenes de este plato y, sin duda, tuvo mucho que ver con la popularización de los bunny en Sudáfrica. ¿Y por qué se llama así si entre los ingredientes no hay conejo? El nombre es una adaptación del término indio Bania, los vendedores tradicionales de curry. Ahora este pan se toma en cualquier zona del mundo y los puedes encontrar en muchísimos restaurantes alrededor del mundo.

Boerewors: La boerewors se hace de ternera picada gruesa (a veces mezclada con cerdo, cordero o ambas) y especias (normalmente semilla de cilantro, pimienta negra, nuez moscada, clavo y pimienta de Jamaica). Como muchos otros tipos de salchicha, la boerewors contiene una gran cantidad de grasa, y se conserva con sal y vinagre, embutiéndose en tripa. La boerewors tradicional suele tener forma de espiral continua. Se sirve con pap (gachas tradicionales sudafricanas hechas de mielie-pap). La boerewors también es muy común en comunidades de inmigrantes en países como Australia, los Países Bajos, el Reino Unido y los Estados Unidos.

Bobotie:  Se trata de un plato de cierta antigüedad que fue conocido inicialmente en algunos lugares de Cabo de Buena Esperanza desde el siglo XVII, elaborado con carne picada que mezcla cordero y cerdo. En la actualidad se suele emplear frecuentemente carne de vacuno o cordero, aunque la carne de cerdo le añade al plato más humedad. Las primeras recetas incorporaban jengibre, mejorana y pedazos de limón; la introducción del polvo de curry simplificó la elaboración de la receta cuyo concepto continúa siendo el mismo. Algunas recetas añaden cebollas picadas a la elaboración. De forma tradicional, el bobotie incorpora fruta seca como pueden ser las pasas o las sultanas, pero siempre con ese toque de sabor dulce. Se suele decorar a menudo con nueces, chutney y bananas. Es una especie de pastel de carne de cerdo y cordero molida y revuelta con huevo, pasas, hierbas y algunas veces curry. Se hornea y se sirve una rebanada calientita acompañada de arroz amarillo y pedacitos de plátano. La receta proviene probablemente de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales y sus colonias en Batavia, con el nombre derivado del indonesio Bobotok.

Sosaties: Sosatie (en plural sosaties) es un plato tradicional de la cocina sudafricana fundamentado en carne (por regla general carne de cordero) elaborado con pinchos. El término deriva de sate (“carne en pinchos”) y saus (salsa). Es un plato original de la cocina malaya del Cabo, empleado por los Afrikaans. Para preparar la sosatie se suelen marinar los pedazos de cordero en cebollas fritas, chillies, ajo, hojas de curry y zumo de tamarindo. Posteriormemte se insertan en un pincho y luego se asan a la parrilla o al grill. La forma más común de servir los sosaties es en un braai (o barbacoa sudafricana). A menudo, entre los pedazos de carne se suelen intercalar setas, cebollas de pequeñas dimensiones o pimientos cortados. No son más que deliciosas y doraditas brochetas a la parrilla, sólo que la carne (usualmente de cordero) es marinada en una mezcla de jugo de tamarindo, chile, ajo, curry y cebolla, por lo que después de cocinadas toman un sabor dulzón y picante exquisito.

Los vinos de Sudáfrica. Entre el Océano Atlántico y el Océano Indico, protegida por la cadena de montaña, esta una de las zonas más bella del mundo: El Cabo de Buena Esperanza. El vino ha sido una parte importante de la historia y la cultura de este país durante más de tres siglos. Sudáfrica es, por tanto, uno de los más antiguos productores.La arraigada cultura vinícola de Sudáfrica ocupa ya más de 300 años de historia y casi 100.000 hectáreas de campos de viñedos. Sus frutos generan aproximadamente el 3 % de la producción mundial de vino, lo que sitúa al país entre los mayores productores a nivel internacional, además de favorecer la economía local e incentivar el turismo enológico.Puede que nunca hayas oído habar de los vinos sudafricanos, y más teniendo en cuenta la calidad y reputación de las bodegas portuguesas, españolas y las franceses, pero se trata de una floreciente industria que no ha pasado desapercibida para los amantes de la enología y profesionales del sector. ¿Por qué los vinos sudafricanos gozan de tal renombre? Porque en Sudáfrica, además de cantidad, existe calidad y variedad; porque no se trata solo del producto sino de la experiencia de la cata y la cultura alrededor de la uva, y porque gracias al buen hacer de quienes se dedican a su producción, promoción y venta, estos caldos han conseguido una merecida reputación fuera de las fronteras del país.¿De dónde viene dicha cultura vinícola? En Sudáfrica, la historia del vino se remonta a la etapa colonial, cuando en el siglo XVII Jan Van Riebeeck estableció la base de avituallamiento de la Compañía de las Indias en el Cabo de Buena Esperanza. Una vez fundada Ciudad del Cabo como estación de abastecimiento para los barcos que se dirigían a India, no solo se establecieron granjas y huertos con los que surtir las necesidades de colonos y marineros, sino que el holandés también se encargó de traer desde Europa las cepas de las mejores vides. Gracias al propicio clima mediterráneo y la calidad de la tierra en la zona del Cabo, estos esquejes encontraron el medio ideal en el que crecer y, como consecuencia, con el paso del tiempo el interés de los sudafricanos se vio incrementado perfeccionando así sus técnicas de cultivo.Aunque existen otras regiones, la mayor parte de los viñedos y bodegas de mayor fama se encuentran en un radio de apenas 200 kilómetros sobre los verdes campos que rodean Ciudad del Cabo en localidades como Constantia, Franschhoek, Paarl y Stellenbosch.

¿Qué tipo de vinos encontramos en Sudáfrica? La variedades de vino blanco ocupan alrededor del 80 % de la superficie de los viñedos, y entre las uvas más cultivadas, la protagonista es la steen (nombre local de la chenin blanc), además de hanepoot, colombard, sauvignon y chardonnay. Entre las variedades de tinto destacan el cabernet sauvignon, exquisitos shiraz, merlot, cabernet franc, pinot noir y, sobre todo, la más característica de la viticultura sudafricana, la pinotage. Esta última se trata de un cruce entre cinsaut y pinot noir ideado por Abraham Perold, el primer profesor de viticultura de la Universidad de Stellenbosch (sí, aquí es una carrera que puede estudiarse en la Universidad) y, aunque se ha cultivado también en otras regiones como Nueva Zelanda o California posteriormente, es indiscutiblemente la variedad de uva más identificativa de Sudáfrica. Además, merece prestar especial atención a las nuevas generaciones de enólogos, quienes están produciendo en la actualidad vinos cada vez mejores fuera del clásico blanc del chenin o robusto pinotage, o atreviéndose con mezclas de burdeos complejos, ofreciendo elegantes shiraz y experimentando con nuevas variedades de espumosos. Por otro lado, y como resulta lógico, el fin del apartheid resultó beneficioso en todos los aspectos, no solo resolviendo esta lacra para la sociedad sudafricana, sino también impulsando las relaciones económicas del país con el extranjero, experimentando un notable desarrollo en esta industria en la última década. Para entender esta mejora, un ejemplo de la industria vinícola a grandes rasgos: desde que el mercado internacional se abrió a Sudáfrica en 1992, las exportaciones han pasado de 22 millones de litros a más de 500 millones hoy en día, según narra Siobhan Thompson, directora ejecutiva de Wines of South Africa, aunque bien es cierto que además de la especialización y la mejora de la calidad de las vides, la presencia de grandes empresas extranjeras ha influido en tal crecimiento.