21. Aug, 2017

Familia y los amigos para una felicidad total

Luisa eres mi mejor amiga, no me fallarás, no me traicionarás y no me dañarás. Porque somos los mejores amigos del mundo, tú si que entiendes y yo te entiendo, somos dos en uno, ¿o mejor somos dos que uno? Porque si caigo, tú me levantas y si tú caes yo te levanto; pero ¡ay de aquel que esté solo, pues cuando cayere, no habrá segundo que lo levante!

Eres mi esposa, eres mi primera Dama, porque en ti me apoyo, en ti pienso, en ti confío y en ti veo mi presente y futuro. Llamarte mi esposa, es pensar que te pertenezco, que tuyo es mi corazón, mi vida, mis palabras, mis pensamientos, mis ilusiones, mi felicidad, mi respeto, mis planes y mis proyectos. Y yo soy tu esposo, aquel que estará todo tiempo a tu lado sin pedirte nada a cambio, el que te da todo, mi amor, mi cariño, mi respeto y mi fidelidad. Soy también el que estará a tu lado cuando las tristezas te acechen; aquí estaré siempre para ti, para apoyarte y animarte.

En primer lugar, tengo que darte las gracias por ser como eres, porque me dejas ser yo mismo cuando estoy contigo. Gracias por ser transparente y sincera, por compartir conmigo no sólo mis momentos felices, sino también los más desastrosos, vergonzosos y tristes. Gracias por seres la persona más buena que conozco. En serio, haces del mundo un lugar mejor, por lo menos mi mundo. Gracias porque nunca esperas nada a cambio; y sin embargo, lo das todo por los demás. Gracias por todas las veces que nos hemos reído y por las que nos hemos peleado también.

Gracias porque siempre sacas lo mejor de mí, por hacer que estos 32 años en los que estamos juntos parezcan menos de los que son. Quiero estar contigo 32 más, Gracias por recordarme que no tengo que preocuparme por los demás, sino sólo por aquellos que me quieren.

La familia no se escoge, y punto.

La mayor virtud de una familia es aceptarse unos y otros tal y como son, en armonía, con cariño y con respeto. Para crear un vínculo fuerte y seguro a nivel familiar, deben respetarse las diferencias, promover la independencia a la vez que la seguridad. Hay que respetar la esencia de cada persona en su maravillosa individualidad, sin poner alambradas, sin sancionar cada palabra y cada comportamiento…

El primer contacto que tiene un ser humano cuando nace es con su familia. Por lo general, son los padres con quienes se establece el primer vínculo, seguido de los hermanos -si los hay- y así se van entablando relaciones con el resto de la familia y con círculos más extensos, como pares, amigos, profesores, etc.

Pero son las relaciones familiares las más cercanas y, paradójicamente, por eso mismo las más complejas. Y a veces también las más conflictivas. La familia, a diferencia de los amigos, los compañeros de trabajo y la pareja, no se escoge: las personas que conforman cada familia son las que son y no es posible cambiarlas por otras.

Las relaciones entre los miembros de una familia, como todo sistema vivo, van evolucionando con el tiempo. Pero al mismo tiempo se van consolidando unos patrones de relación que tienden a mantenerse y muchas veces, con el tiempo, va siendo más difícil de modificarlos así con ellos se genere sufrimiento y dolor para quienes la conforman. Cuando esto ocurre, con mucha frecuencia se generan en las personas que la constituyen sentimientos de frustración, desesperación y desesperanza justamente porque la única relación que no se puede cancelar es la relación con la familia. 

La familia no se elige esa es la única constante....No me creo esta frase en cierto modo, yo no elegí la familia que tengo, pero estoy muy orgulloso de mi familia y  la quiero mucho.

La libertad no es el único argumento para medir la calidad de las relaciones en un ser humano. Los amigos no son más importantes que la familia porque los elija uno, porque apenas elegimos nada. No se nos ha pedido permiso para nacer, ni para nacer en un siglo dado, ni para nacer de estos o aquellos padres, en riqueza o miseria, en Rusia o en Australia. Nuestra libertad nos permite elegir entre el bien y el mal, y aun así con ciertos condicionantes. Pero poco más.

El hombre es una criatura de existencia prestada. Pero los jóvenes o viejos serán conscientes de que si les ocurriera algo grave, por ejemplo, si se quedaran parapléjicos, no serán sus amigos, a los que libremente eligió, quienes se harán cargo de él, sino sus familiares, a quienes no eligió

¿ Cuál es la diferencia entre dos realidades tan espléndidas como la familia y los amigos? En que la familia está fundada sobre el compromiso, la amistad no, por eso la primera, a pesar de los pesares, permanece.

Cuando hablamos de ser y sentirnos felices podemos fijarnos en el plano material de nuestra vida, y tratar de obtener todo aquello que deseamos. Esto no es una mala estrategia, ya que tener lo que uno quiere, y la ilusión que se siente en el camino de su consecución, son fuentes de felicidad. Ahora bien, si lo que deseamos es una felicidad duradera y con mayúsculas, no podemos dejar de lado sus compnentes más básicos, y uno de ellos son la familia y los amigos.

Durante la vida podemos escoger muchas cosas. Elegimos nuestra ropa, la profesión a la que nos dedicamos, qué películas vemos, quiénes son nuestros amigos y con quién nos relacionamos románticamente. Pero a nuestros padres y hermanos, tíos, primos etc. no los elegimos: la familia simplemente nos toca.

Un día un joven de 22 años que aún vive con sus padres me dice “A los amigos los eliges tú. Por eso son más importantes que la familia, que te viene dada”. Su afirmación puede calificarse como uno de esos pensamientos tan vagos como intensos que inundan nuestra sociedad.

El fin de la familia no es estar juntos, la unidad no es el fin último de la familia. El cuidar la unidad es un medio para lograr el objetivo, que es el desarrollo y el progreso individual de cada uno de los miembros que la conforman. La familia sigue siendo el núcleo educacional de la sociedad. En la historia educadora de la familia se reflejan momentos en alza y otros a la baja.

La familia intrínsecamente desarrolla una de sus funciones esenciales en la educación de sus miembros, es epicentro educativo. La historia de la educación familiar ha estado sometida a un cambio dinámico desde sus orígenes, desde la prehistoria hasta nuestros días.

Es por ello que tener una familia o vivir en una necesita de tiempo, esfuerzo y preparación mental, que permitan la felicidad, estabilidad de la persona y los que viven con él por lo que la familia debe ser una total unidad.

Aunque nuestro día a día sea muy agitado y lleno de quehaceres, jamás estamos solos, directa o indirectamente siempre estamos unidos a personas. Algunas son más próximas, otras más distantes; unas más amables, otras más ariscas; unas más charlatanas, otras no tanto… En fin cada una con sus características. Nuestra vida influencia la de los demás, como la de ellos también la nuestra, siempre hay un pedacito de aquel con quien convivimos en nosotros.

Pienso que todos conocemos la historia Bíblica de un hombre paralítico, que fue conducido en una camilla por 4 amigos hasta Jesús. Cuando llegaron en la casa, no podrían entrar por la cantidad de gente que estaba allí, pero no desistieron, a pesar de las dificultades estaban dispuestos a hacer cualquier cosa por el amigo querido. Subieron aquella camilla por el tejado y la descendieron hacia dentro de la casa, y él fue sanado. Mc 2:1-12..

Necesitamos aprender algunos detalles sobre relacionamientos para que nos tornemos queridos entre nuestros familiares y amigos. Cuando se tiene un círculo de amigos, una red de apoyo,  se incrementa el deseo de vivir, se supera el decaimiento, se rompe la rutina.

Se eliminan barreras, hostilidad, negatividad, disminuyen los pensamientos obsesivos en relación a la muerte, y si  ya se padece alguna enfermedad o discapacidad, es más llevadera la condición limitante. Los abrazos de los amigos son tonificantes, renuevan la existencia.

Hacer amigos requiere de un verdadero interés por tenerlos y conservarlos, y si bien es cierto que se sugiere que por lo menos tengamos a tres personas con las que realmente se pueda contar en cualquier circunstancia, siempre es mejor optar por hacer más grande esa red. Contar con alguien en quien podamos confiar plenamente al grado de dejar en sus manos lo más valioso que uno posee, es ya de por sí un motivo para dejar que la vida trascurra con libertad.

Darnos el tiempo para conocer y tomarle aprecio a quienes nos rodean es una de las mejores inversiones que en temas afectivos son más valiosas. No hay mecanismo mejor para hacer frente a un problema que confiárselo a un amigo o compartirlo con él. De hecho las personas que cuentan con fuerte apoyo social son más sanas y viven más felices.

La familia no siempre es de sangre.. la familia son las personas en tu vida que te quieren en la suya; son aquellos que te aceptan por quien eres. aquellos que harian cualquier cosa por verte sonreir y aquellos que te aman sin importar nada.

La amistad lo es todo. La amistad vale más que el talento. Vale más que el gobierno. La amistad vale casi tanto como la familia. La amistad es a veces un lazo más fuerte que la sangre, más fuerte que los lazos que puedan crear los matrimonios de otros. A un amigo, a uno de verdad, yo lo he elegido. Y él me ha elegido a mí. Algo más grande de lo que pueda parecer. Ese pacto de elección no deja de ser la base por la que nos entregamos a formar nuestra propia familia en brazos de otro. Gente que sabe que siempre te tendrá ahí, gente a la que siempre tendrás.

Yo siempre digo que los amigos son la familia que elegimos, son los hermanos que nos acompañan en los momentos tanto felices como difíciles. Un amigo tiene un poco de madre, un poco de padre, un toque de hermano, mucho de primo y hasta algo de tío. La amistad madura, es aquella en donde se vive una verdadera relación de confianza, con una actitud solidaria y dispuesta a escuchar cuando el amigo lo requiera, además es una relación en donde no hay necesidad de estar en permanente contacto para saber que siempre está ahí.

 Los amigos no son cómplices de nuestras equivocaciones, al contrario, ellos son quienes nos advierten de las malas decisiones que tomamos y nos ayudan a recapacitar de nuestros errores. Sus consejos siempre buscan nuestra felicidad, así que del amigo siempre recibiremos la verdad.No es fácil encontrar un verdadero amigo, pero una vez se tiene, es un regalo invaluable. Es maravilloso contar con otras personas adicionales al núcleo familiar, que logran convertirse en seres tan especiales como la misma familia. Saber que estas personas son una extensión del ciclo más cercano es un legado increíble.

Cuántas veces hemos escuchado algo como: “Bueno, es mi amiga/amigo, pero es como si fuera mi hermana/ hermaano”. Y si nos paramos a pensar es de las cosas más bonitas que se pueden decir de alguien. La familia, por maravillosa que sea, nos ha venido dada, no hemos elegido a padres ni hermanos.  Como mucho, elegimos una pareja con la que perpetuamos nuestro adn, y nos salen los niños que “nos tocan en suerte” con esa genética. Pero un amigo o amiga es alguien que hemos elegido y nos ha elegido, con el que no existe un interés familiar, ni sexual, ni maternal, ni de otro órden. Es el más sincero de los amores, de igual a igual… Y además, es para siempre. ¡Qué suerte tenemos de tener famigos ¿verdad?

Un famigo sería un grado más de cercanía, un amigo en la misma intimidad familiar, alguien imprescindible en nuestra vida, con quien nos une un amor fraternal. Nada de compromiso ni adn… solo sentimientos.

Bien!! por hoy termino esta reflexión relacionada con la familia y los amigos. Estoy casi seguro de que vosotros coincidirán conmigo al decir que la amistad, es algo que no es fácil de encontrar y mucho menos en cualquier persona. Creo firmemente en que todos estamos aquí por algún propósito y somos parte de un plan global de alguien o algo superior, de quien o lo que tú creas. No tengo dudas de ningún tipo, de que las personas llegan a nuestra vida por algo, siempre por y para algo. La verdad es que no es necesario tener muchos amigos, lo importante es tener los mejores. Y es que, generalmente, los amigos se cuentan con los dedos de una mano. Precisamente, es la escasez la que hace que una verdadera amistad no sea un tesoro, sino una inmensa fortuna. El vínculo familiar no se define por la sangre ni los genes Además, a estas alturas de la vida todos sabemos que una amistad no crece por la presencia de las personas, sino por la magia de saber que aunque no las veas las llevas en el corazón. Puede que llevemos años sin vernos y que, cuando lo hagamos, el tiempo no haya pasado. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuándo no estamos bien, saben lo que nos hace feliz. Mis amigos me dan mucha felicidad.! Gracias por estar siempre conmigo.