22. Jul, 2018

Buenos días a todos espero que estéis todos bien y disfrutando de la vida y de la buena comida, por supuesto poniendo en práctica mis recetas. Ayer estuve hablando por Skipe con mi querido amigo Joe Neves, que vive en Australia. Durante la conversación él me ha preguntado si yo tenía una receta para preparar anchoas ya que había comprado boquerones y estaba pensando en hacer anchoas en salazón, igual as que comía cuando vivía en BILBAO. Le he contestado que sí y que se la pasaría en seguida. Entonces me ha recordado de una experiencia inolvidable que viví en el año 1995 en Annaba Argelia, junto con otro bueno amigo Alex Elorza. Por estos entonces nuestra empresa había sido contratada para llevar a cabo la parte eléctrica y de automatización de 3 plantas para producir acero, en la mayor acería del país de nombre “Sider”  situada en Annaba. En esos tiempos, Argelia estaba viviendo una guerra civil: traducido en conflicto armado librado entre el gobierno argelino y varios grupos rebeldes islamistas que empezó en 1991. El número de muertes se estima entre 150.000 y 200.000, entre las que se cuentan más de 70 periodistas y 750 extranjeros, llevados a cabo mayormente por los rebeldes islamistas. El conflicto terminó con la victoria del gobierno tras la rendición del Ejército Islámico de Salvación y la derrota de 2002 del Grupo Islámico Armado. No obstante, en la actualidad se siguen produciendo conflictos de baja intensidad en algunas zonas. Nos otros estábamos alojados en un hotel céntrico en Annaba junto con el resto de los extranjeros que estaban también trabajando en el mismo proyecto. En total éramos unos 80 técnicos de diversas nacionalidades (portugueses, españoles, franceses, polacos, checos, rusos, suizos, austriacos y alemanes). La seguridad era llevada de una forma estilo guerrilla por jóvenes que no hablaban Francés (solo arábico) aportando armas AK47 que se vía claramente que contaban con muchísimos años de utilización.    El comando estaba controlado por una unidad de las fuerzas de seguridad del ejército Argelino 24 horas al día. Hoy mirando a tras no tengo claro lo que hubiera pasado se alguna vez nuestro convoy uvera sido atacado por los integristas, bien estuve 8 meses y nunca ha pasado nada, y hoy lo estoy contando, muy feliz de poder hacerlo. Nuestra rutina diaria era salir por las mañanas en dirección la fábrica, en convoy escoltados por los militares y volver al final del día al hotel de la misma forma.

Los jueves y viernes son los días festivos del fin de semana en países Islámicos, entonces durante estos dos días no salíamos del hotel. Paseábamos por sus jardines (la piscina no tenía agua) y que como podéis imaginar, después de 2 horas ya estábamos aburridos. Para pasar el día  también nos juntábamos en la habitación de algún otro compañero del proyecto, hablando de todo un poco, compartiendo algunas delicatesen, traídas por nosotros desde España. Bebíamos unas cervezas locales (en el hotel se podía beber alcohol). Había un colaborador argelino contractado por el cliente para nos comprar cosas fuera del hotel, que incluía cervezas a mejor precio, pan, queso y cambiar divisas por dinero local (en el mercado negro claro).  Un día estábamos Alex y yo en mi habitación y empezamos a hablar de comidas típicas del país Vasco e cuanto la echábamos de menos. Por ejemplo unas buenas anchoas con un bueno aceite de oliva virgen extra. Entonces Alex me comentó: “Toni antes de empezar los problemas políticos en Argelia yo había estado en varias reuniones con el cliente  y ha visitado  muchos rincones de Annaba incluido el mercado del pescado, me había sorprendido la cantidad de boquerones abiertos sin cabeza en salazón”. Y  Alex continúo “estos boquerones bien limpios se introducen en aceite de oliva y en un par de días tenemos anchoas muy ricas”. Entonces el miércoles siguiente lo comentamos con nuestro “conseguidor Monsieur Mamut”. Y a la tarde ya teníamos en la Habitación 5 kg de boquerones en salazón,  también cuatro botellas de aceite oliva virgen extra, producto importado de Marrocos. Los boquerones casi gratis pero el aceite de oliva virgen extra una pequeña fortuna.